Pasión de libertad

Poema de un repúblico que ansía liberarse.

Cuando el corazón toma el mando

el cerebro despierta

y la sangre se ordena.

El ser se siente liberado

cuando su potencia encuentra.

A la luz de la verdad siempre buscando,

desencadenar a la acción no teme,

movido por la actualidad presente.

Pues a la razón servil no consiente

que infunda miedo en su vientre.

Pura pasión corre en sus arterias,

leal a la vida, a su esencia.

Discípulo de la libertad hasta la muerte.

El ciclo sin fin

Cae la gota por el charco atraída,

y al chocar a su alrededor repele ondulante

y, con ella, en un nuevo equilibrio se deslizan

las que una vez fueran gotas,

ahora unidas en sintonía.

Cae la gota con vibrante armonía,

cuando ya no puede más ignorar

a la tierra plomiza,

y sobre su superficie discurrirá

hasta que su astro vuelva a subirla.

Con la forma determinada por la Tierra,

la Luna con suavidad el ritmo altera

de la pauta marcada por la estrella.

En relación a tres fuerzas se mueve,

pudiendo elegir entre los caminos que encuentre,

pero siempre prescrita al instinto latente

de quien por laberintos se pierde,

cuya voluntad tan sólo gritará:

¡Libertad!