Regreso a ninguna parte

Poesía meditativa.

A nivel del suelo,

con las piernas cruzadas,

los párpados cerrados,

los ojos bien atentos,

con mi mente luchando

por callar las palabras.

El silencio de la noche

a mis oídos alcanza.

Siento la excitación de mis nervios

y el latir acelerado en mi pecho.

La zona frontal de mi cerebro

es un centro donde todo gira.

Percibo el recorrido del aire,

a mi pulmones contraerse y dilatarse,

mas ya no soy yo el que respira.

Me he vuelto un tercero extraño a mi cuerpo

que ajeno a mí continúa su vida.

Abrí los ojos en completa calma

y volví a encontrarme en una mente cuadriculada.

Cuán extraña y lejana la experiencia

de haberme librado, por un momento,

de la temporal existencia.

La locura de Sísifo

Poema de un animal que tropieza dos veces con la misma piedra.

Rueda el peñasco por el barranco,

lanzado desde la cima de la montaña

por el loco que hasta arriba la había arrastrado.

Liberado de su carga,

el placer lo inunda por unos instantes

hasta que vuelve a sentir el dolor en sus manos.

Entonces cree que no fue suficiente

y apresurado baja todo lo escalado,

dispuesto a encontrar una carga aun más pesada

que desde la cima lanzar cuesta abajo.

Y todo en busca del placer efímero

que esconde la liberación del espíritu humano.

Avance urbano

Poema de un terradominante.

Se esconden las estrellas

tras la luz de nuestros faros.

Con cemento y asfalto

a nuestra tierra hemos enterrado.

Contraen sus raíces los árboles planificados,

edificios y cañerías les cierran el paso.

Hemos sustituido a la vegetación

por bosques de acero y hormigón.

Ruidoso y humeante es el ámbito

de mentes aisladas en su propio retrato.

De artificios cubrimos nuestra alma durante años,

vuelta imperceptible para el común de los humanos.

Ciegos se vuelven los corazones

que pretenden evitarse el calvario

reprimiéndose mediante artificiales engaños.

¿Dónde estás Naturaleza?

¿Dónde te hemos sepultado?

Lo inconscientemente colectivo

Ante la inmensidad sucumbió mi ánimo,

no supe interpretar su profundidad,

aquello que en el fondo es por todos compartido,

de lo que cada uno tan sólo conoce su parcialidad.

Todos disponemos de ello.

Todos somos influenciados por ello.

En el fondo, todos formamos el ello

ignorantes de su existencia

e inconscientes de su esencia.

¿Cómo describir lo indescriptible?

¿Cómo mostrar lo indemostrable?

¿Cómo señalar lo invisible?

¿Cómo dar lo irrenunciable?

Retorno universal

Se encuentra el mundo en vibración

en un eterno movimiento orbital.

Alrededor de un oscuro eje

giran las estrellas en un orden universal.

Tiembla mi cuerpo al sentir su acción,

el yo formando parte de un todo en relación,

su alma tendida en la inmortalidad.

Todo cambia, todo deviene,

nada permanece eternamente,

todo vuelve a retornar.

Emisario de la noche

Se acerca un pájaro a mi ventana

todas las noches de madrugada.

Con su piar a mis sueños inspira

extendiendo por los dominios de la mente

el dulce aroma de su melodía.

Extraña ave de las profundidades,

bestia alada nodriza,

que a mi encuentro viene en la noche

para hacerme regalos con su lira.

Su música es tornada en imágenes

por el creador de ilusiones en mi vientre

que a su canto sintoniza con alegría.

Caminos por emprender

Poema de un caminante junto a su sombra.

Un nuevo día ha llegado,

suenan las campanas de los santuarios.

Un nuevo comienzo ante nosotros se abre

por caminos hasta ahora inexplorados.

¡Así es, amigos!

Extenso es el polvo que aún hemos de mover.

Son muchos los senderos sin pisar

que esperan la huella de nuestros pies.

Ávido por emprender la marcha,

con paciencia el caminante deja su rastro,

con su ritmo marcando su destino,

atento a todo lo que encuentra a su paso,

con su sombra siempre a su lado.